Existen diferentes iniciativas que han surgido a raíz de las circunstancias, en las cuales se puede ver afectada una compañía o corporación, lejos de las circunstancias propias o de la naturaleza del negocio.

Las situaciones de riesgos están presentes desde el momento de decidir la constitución de una empresa, sin embargo, los hechos externos no previsibles, siempre suponen un alto grado de riesgo que versará directamente sobre los intereses de la sociedad, siendo posibles que éstos sean incluso desproporcionales. Actualmente el COVID19, presenta una realidad distinta a la inversión, obligando a todos los sectores a una reinvención inminente con el único propósito de mantenerse y sostener su existencia.

La fórmula para garantizar una sostenibilidad en el mercado, no es exacta, globalmente todos los sectores se enfrentan ante una situación de carácter excepcional, ahora bien, las empresas tienen en sus manos la gran responsabilidad de tomar acciones cuyo fin sea conservar los objetivos fundamentales que lo identifiquen como institución, establecer la mayor medida de protección y salvaguarda de la salud de sus colaboradores, y la consecución de los servicios, ejecución de actividades y operación al menos básica de la entidad. El establecimiento de protocolos de misión, visión, y cultura empresarial, permiten realizar un diagnóstico que determine la evaluación y estado de riesgos, y crisis, en aras de definir y comenzar a diseñar las estrategias que mejor se ajusten al tipo de escenario, y que su ejecución resulte eficaz y concisa en los parámetros de alcanzar una estabilidad media que garantice la continuidad. Herramientas de ejecución o medidas, mundialmente se ha consagrado en la aplicación de acciones y optimización de recursos, humanos y económicos, los cuales se hayan disponibles de acuerdo a los protocolos sanitarios como el principal obligatorio requisito, estrategias de opciones de movilidad y operación, aseverar el cumplimiento de las cadenas que conformen la operatividad, suministro y control, la efectiva activación de las políticas de gestión de riesgos asociadas a la institución, y el establecimiento de la correcta y oportuna comunicación.

Es clave para la gestión de crisis, combinar habilidades con pericia, que reconozcan el replanteamiento o transformación de los servicios, visibilidad de las oportunidades de venta, y la empatía del negocio respecto al sector. Los recursos digitales como base, permiten el alcance y la sostenibilidad de cualquier inversión.

En el presente suponer la búsqueda de una solución, precisa tener consciencia de la importancia de la calidad humana y efectiva antes las complejas circunstancias sociales y económicas, que en forma globalizada afecta a todos por igual, sin distinción, pero con la promoción efectiva de generar cambios en los negocios.

En Gestiones Empresariales López & James nos interesamos en brindar la mejor asesoría por parte de expertos, dispuestos a gestionar y dar solución a sus consultas, ya que nos identifica el poder servir y cumplir con las expectativas de nuestros clientes.

Sobre el autor: Daniela Amelia Álvarez hace parte del equipo legal de López & James, es abogada con especialización en Derecho de la Empresa y cuenta con amplia experiencia en derecho civil, societario, derecho migratorio.