Desde que el Gobierno Nacional decidió afrontar la Pandemia del Covid-19 con medidas de aislamiento obligatorio, se preveían graves afectaciones económicas derivadas al cese de la actividad laboral, situación que no solo ocurre en Colombia sino en muchos otros países en donde analistas y expertos han vaticinado depresiones económicas.

Colombia es un país con una tasa de informalidad muy alta, lo que hace vulnerable a gran parte de la población, ya que no cuenta con los recursos que le permitan amortiguar el encierro obligatorio, sin ingresos que les permita cumplir con sus obligaciones de impuestos, deudas, servicios, vivienda y alimentos. Las medidas que ha tomado el gobierno para repartir subsidios y mercados son valiosas pero insuficientes y gran parte del sector empresarial en un par de meses no contará con recursos para seguir pagando sus obligaciones salariales. Es inevitable que todo esto genere un malestar social, el cual se deberá reducir una vez comiencen a levantar las medidas de cuarentena.

Una de las medidas recientes de apoyo al sector laboral es el Programa de Apoyo al Empleo Formal (PAEF), el cual pretende ayudar a los empleadores con el 40% del salario mínimo por cada trabajador para el pago de nómina. Es una buena asistencia, ya que no tiene unos requisitos muy complejos y aunque inicialmente solo amparaba a personas jurídicas posteriormente se modificó para incluir a personas naturales con tres o más trabajadores a su cargo; el trámite se realiza ante las entidades bancarias en las que el beneficiario tenga cuenta para hacer depósitos y el banco se encargará de la revisión de los documentos y su respectivo pago.

Mientras estas medidas intentan mitigar las consecuencias económicas, el Gobierno comienza a prepararse para la reapertura del comercio, la cual ha iniciado de forma gradual y se espera que las medidas de aislamiento terminen el 30 de junio del 2020, tras lo cual se estima que la mayor parte del comercio comience a operar nuevamente, sin embargo, no podrán hacerlo todos los sectores, y los que estén autorizados tendrán regulaciones especiales y limitaciones como el aforo, por ejemplo en áreas como transporte, centros comerciales, museos, etc.

Por todo lo anterior es de suma importancia asesorarse previamente para la reapertura de actividades, ya que es necesaria la implementación de los protocolos de Bioseguridad que ha establecido el Gobierno en el decreto 666 del 2020 y en decretos especiales para cada sector de la economía. Igualmente, el Ministerio de Trabajo a través de sus inspectores del trabajo están solicitando información a diversas empresas sobre sus trabajadores con el fin de verificar que durante la pandemia no se hayan vulnerado sus derechos.

Actualmente es prioridad del Gobierno ayudar a que las empresas puedan mantener el ejercicio de su actividad económica y que puedan continuar generando empleo, por lo que se están expidiendo normas que alivian económica y tributariamente a las mismas, es obligación de cada una aprovechar estas ayudas y dar una mirada constructiva a esta situación, procurando adaptarse a los cambios actuales y fortalecer su operación.

Les recordamos que desde López & James ofrecemos asesorías legales y contables para así asegurarse que cuentan con la información pertinente que permita tomar buenas decisiones al interior de sus empresas, pueden contactarnos al correo electrónico info@lopezjames.com o al número fijo (1)749 8261.

Sobre el autor:

Guillermo Sánchez es parte de nuestro equipo de Gestiones Empresariales López & James LATAM, es abogado especialista en Derecho Societario y cuenta con amplia experiencia en asuntos corporativos incluyendo legislación laboral.

Idiomas: español e inglés.