Actualmente, la pandemia del coronavirus registra a nivel mundial más de 2.950.000 casos, por lo que, los gobiernos, han decretado en la mayoría de los países, el aislamiento social obligatorio, poniendo a todos en cuarentena; sin embargo, no se ha convertido en un impedimento para que continúen algunas actividades laborales a través de otros medios.

Por esta razón, muchas empresas han implementado el teleworking o teletrabajo, que se ha convertido en la realidad diaria de millones de trabajadores, puesto que funciona como una alternativa durante esta cuarentena al permitir el trabajo a distancia y, básicamente, solo se necesita de internet y un ordenador en muchos de los casos. Todo ello, con el único fin de, evitar el contacto social y que los empleados permanezcan en sus hogares sin cesar las actividades laborales. De esta manera los empleados continúan generando ingresos y a su vez la empresa produce liquidez.

No obstante, trabajar en casa no siempre es una buena opción, dado que no todos los puestos de trabajo precisan necesariamente de un ordenador, un teléfono o de internet, sino que la labor del empleado debe ser presencial, como lo son en casos de personas que hacen limpieza, transporte, construcción, entre otros.

Por otro lado, el empleador debería facilitar los medios a sus empleados para que puedan continuar con sus actividades laborales. Si bien es cierto, se les puede brindar los medios de comunicación para poder continuar trabajando, el empleador puede pactar un acuerdo con el empleado para que haga uso de sus propios dispositivos.

Por último, el hecho de que más empleados ejerzan el teletrabajo durante esta pandemia nos dejará un mejor panorama a futuro de lo que será el trabajo, ya que puede ser una herramienta valiosa tanto como para el empleador como para el empleado. Por ello, es aconsejable que si las empresas deciden poner en práctica esta modalidad lo hagan gradualmente desde un inicio, intercalando los días en oficina con los de casa.

Sobre el Autor:

Diego Ramírez Parra es peruano, reside en Lima, hace parte del equipo administrativo de López & James en Perú y cuenta con amplia experiencia en temas logísticos, comerciales y recaudos.