Diríamos con certeza que el impacto del COVID19 será significativo en el Comercio Mundial, y ello por el cierre de fronteras de algunos países, limitando las actividades propias del intercambio. Por esta razón, muchos gobiernos han tomado medidas drásticas para contrarrestar, de alguna manera, el impacto negativo que se está generando en sus economías.

Si bien es cierto, el mundo ya ha presenciado varias pandemias, como lo son, el sars, el ébola, la gripe aviar, la gripe porcina, entre otras; los impactos económicos de éstas sobre el comercio internacional fueron moderados. Pero en esta oportunidad, los impactos son superados hasta el momento, porque los afectados son grandes economías que tienen una importante participación en la economía mundial, como el caso de China, y países de Europa, todos ellos orientando sus esfuerzos a controlar la pandemia, y con resultados de una fuerte caída en su economía.

En esta oportunidad, no solo impacta las principales economías del mundo, sino que su efecto es en cadena, propio de la globalización. Somos espectadores de la caída de economías como China, segunda potencia en producción mundial y que, a su vez, fue epicentro de la pandemia, que la obligó a detener sus actividades económicas por un largo periodo, debido a las medidas de prevención y control, ocasionando una significativa caída del 9.6% de su comercio exterior.

En otros términos, la quinta parte del comercio internacional de productos para la industria manufacturera a nivel mundial es producido en China; por ende, cualquier suspensión, sea cual fuere, afecta fundamentalmente a productores y fábricas situados en el resto del mundo.

Según hechos pasados, esta es una crisis que afectará a todos los países, donde los bienes manufacturados son más vulnerables a ser paralizados repentinamente, debido a la dependencia de las cadenas de valor y por la dificultad en la adquisición de productos por parte de los consumidores.

Sin embargo, en base a las pandemias pasadas, es posible que la situación mejore en poco tiempo, pero va a depender principalmente, de que los gobiernos de cada país tomen decisiones correctas en base a la integración y el comercio, adicionalmente a las políticas fiscales, monetarias y de salud que vienen adoptando.

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Sobre el Autor:

Diego Ramírez Parra es peruano, reside en Lima, hace parte del equipo administrativo de López & James en Perú y cuenta con amplia experiencia en temas logísticos, comerciales y recaudos.