A raíz de la pandemia del Covid – 19, enfermedad que afecta con saña particular a las personas de la tercera edad, se está evidenciando un aumento exponencial en países como España y Estados Unidos del número de personas que deciden elaborar un Testamento para decidir en vida la forma en la que deberán repartirse sus bienes en caso de fallecer. El testamento es una herramienta legal que pretende evitar los conflictos que surjan en el proceso de repartición de bienes por causa de muerte.

Seguramente la mayoría de nosotros conoce o ha escuchado las dificultades y conflictos que surgen entre los familiares de una persona que fallece a la hora de hacer la repartición de sus bienes. Es una situación bastante compleja, especialmente cuando hay muchos bienes, herederos, sociedades patrimoniales o conyugales; teniendo en cuenta que un juzgado puede llegar a tardar hasta veinte años para hacer la partición de bienes por vía judicial. Lo cual causa probablemente estragos irreparables en las relaciones familiares.

Por eso es apropiado considerar la elaboración de un testamento, sobre todo en estos tiempos inciertos. Dentro de las opciones que ofrece la ley, es una de las más eficaces y económicas.  En Colombia los gastos notariales pueden llegar a costar entre $180.000 y $250.000 pesos, y los honorarios dependen de cada firma de abogados. Además, solo se requiere la minuta con las instrucciones del testador y la asistencia de algunos testigos.

Por estas razones, la elaboración de un testamento es una excelente opción si se quiere ser precavido y dejar en orden estos temas, pues simplemente con registrar el documento en notaría, frente a unos testigos se contribuye a que los herederos reciban lo que les corresponde sin demoras, problemas y contratiempos.

El testamento puede hacerlo cualquier persona que se encuentre en su sano juicio y pueda expresar su voluntad libremente, la ley lo denomina Testador. Los testamentos son de dos tipos generalmente, abiertos y cerrados, el primero es aquel en el que el testador da a conocer de sus disposiciones a los testigos y al notario; el segundo es aquel en que no es necesario que los testigos y el notario conozcan cuál es el contenido del testamento, sin embargo, dan fe que el documento contenido en el sobre cerrado contiene la voluntad del testador, caso en el cual se requieren más testigos que en el abierto.

Respecto a la disposición de los bienes, debe tenerse en cuenta que está limitada a lo que consagra la ley colombiana frente a los herederos forzosos, estos corresponden a unos ordenes hereditarios concretos que determinan que familiares y en qué porcentaje deben recibir la herencia. En primer orden están los hijos, en el segundo orden los padres y la pareja, en tercer orden los hermanos y la pareja, en el cuarto orden los hijos de los hermanos y en quinto y último orden, el ICBF. En cuanto a la partición permitida en cada uno de esos ordenes es mejor buscar asesoría legal ya que cada caso tiene sus particularidades.

Por otro lado, es necesario revisar otros temas importantes como las obligaciones alimentarias, las sociedades patrimoniales o conyugales que existan o que no se hayan liquidado, así como las causales de desheredamiento. 

Por último, es importante saber que mientras el testador siga con vida puede revocar el testamento para cambiarlo totalmente o en parte, y posterior a su fallecimiento, cualquier persona con derecho puede pedir que se cambie cualquier situación que no esté conforme a las reglas para poder testar en Colombia. Por lo tanto, es importante contar con la asesoría adecuada para la redacción de este documento, a fin de evitar cualquier error o inconveniente.

Para cualquier asesoría o consulta en el tema puede, contactarnos al correo electrónico contact@lopezjames.com o al número telefónico en Bogotá (571) 7496281 y el equipo de expertos de López & James se encargará de orientarlo. También puede visitar nuestra página web www.lopezjames.com

Sobre el autor:

Guillermo Sánchez es parte del equipo legal de Gestiones Empresariales López & James LATAM, es abogado especialista en Derecho Societario y cuenta con amplia experiencia en asuntos corporativos incluyendo legislación laboral.

Idiomas: Español e Inglés.