A lo largo del tiempo, la experiencia laboral durante gran parte de nuestras vidas se convierte en actividad principal a desarrollar, el colectivo espera alcanzar un derecho de jubilación desde la óptica de poder disfrutar de la etapa de descanso o poder cumplir con aquellos compromisos que se tuvieron que replantear o postergar, por dedicarse a ejercer una labor para obtener ingresos. La pensión, tiene como objetivo un sistema de ahorro válido para su etapa de vejez, cuando su capacidad de generar ingresos ya no sea posible por sus propios medios, teniendo en cuenta que funciona como un mecanismo de seguro a largo plazo, y cuya disposición sirve para cubrir gastos y mantener una calidad de vida digna, es decir, planificar y aportar al sistema como clave de un buen retiro, pues el cubrir el sustento luego de culminar una etapa productiva, es el reto a cumplir, ya que no se trata sólo de la persona cotizante, si no la extensión de este beneficio a su familia.

Ahora bien, la actualidad nos exige como ciudadanos y seres humanos la necesidad de ajustar todo lo que nos hace coexistir como sociedad; y el estado en el ejercicio de sus funciones, implementa medidas que permiten que cada sector restablezca sus operaciones.

En esta oportunidad, el sector empresarial y social se ha provisto de los beneficios de flexibilización impartidos por el Gobierno a través del decreto número 558 del 15 de abril de 2020, el cual establece como uno de sus principales objetivos, la disminución de forma temporal en la cotización al Sistema General de Pensiones, en aras de brindar una medida de protección a todos los pensionados afiliados al sistema, a los empleadores del sector público y privado, a los trabajadores dependientes e independientes, régimen de ahorro individual y modalidad de retiro programado, para los periodos de abril y mayo, a través de la posibilidad de realizar un pago de forma parcial que, corresponderá a un 3% de cotización o pago de aporte, cuya opción deberá ser modificada (temporalmente) en las planillas integradas de liquidación de aportes PILA.

En el referido decreto respecto al ingreso base de cotización se ratifica que el ingreso será el reportado para efectuar el pago al Sistema General de Seguridad Social en Salud, así como la contabilización de las semanas las cuales corresponderán a los dos meses cotizados bajo las normas del Decreto antes mencionado, con el fin de que se contabilicen para completar las 1150 semanas que le permitan al afiliado acceder a la garantía de pensión mínima en el Régimen de Ahorro Individual con solidaridad o a las 1300 semanas para la pensión de vejez, así como a la posibilidad de acreditar el cumplimiento de requisitos de semanas para la pensión de invalidez y sobrevivencia y cobertura del seguro provisional.

Estableciendo que las Administradoras de Pensiones deberán tener en cuenta a favor de sus afiliados, las semanas correspondientes a los dos meses

Con el fin de hacer parte del restablecimiento económico y en aras de contribuir a la disminución de cargas laborales de empleadores y trabajadores, tomando en cuenta el grado de afectación generada por la emergencia mundial de Covid19, se construyen estas iniciativas para coadyuvar en el fortalecimiento financiero de la sociedad, pese a las restricciones y consecuencias derivadas del aislamiento preventivo, permitiéndoles diseñar estrategias que brinden seguridad y mitiguen posibles riesgos.

En Gestiones Empresariales López & James nos interesamos en brindar la mejor asesoría por parte de expertos en la materia que están dispuestos a gestionar y dar solución a sus consultas, ya que nos identifica el poder servir y cumplir con las expectativas de nuestros clientes.

Sobre el autor: Daniela Amelia Álvarez hace parte del equipo legal de López & James, es abogada con especialización en Derecho de la Empresa y cuenta con amplia experiencia en derecho civil, societario, derecho migratorio, recaudos, entre otros.